Es el alimento no.1 en los hogares chilenos, jamás puede faltar en la mesa y si llega a hacerlo, son poquísimas las cosas con las que se le puede reemplazar. Lo comemos con mantequilla, con palta, queso, jamón y cuanto se nos venga a la mente. También hay variedades, está el de molde, el frica, y el de la pobla cuya característica más notable es que puede usarse como proyectil pasado unas horas de comprado, porque su dureza es inigualable.
Hablo de nuestro queridísimo pan, que nos acompaña día a día en nuestras vidas. Pues bien, en mi caso debo decir "me acompañaba", ya que hace tiempo que no pruebo una rica marraqueta o una hallulla calentita. Desde que a mi madre le vino una especie de ataque al estómago que no puede comer pan, y por lo mismo podría decirse que me arrastró a mí con ese régimen. El punto es que en mi casa ya no se consume pan, las galletas de agua y soda lo reemplazaron, y la verdad es que el cambio realmente fué para mejor. Por 100 pesos, un paquete de galletas si que reemplaza un buen sandwich y lo hace con creces, y más encima es mucho más sano y algo más barato.
A algunos puede sonarles raro esto, "oye pero cómo, ¿no comes pan?". Así es, no lo como. Por donde yo vivo todos los almacenes venden un pan que es una porquería, y por más que cambiamos de almacén es lo mismo, parece que todos hacen sus pedidos en la misma amasandería. Y es una pena, porque dejan el rubro por el suelo y hacen que medio mundo diga "no compro más esta mugre". Lo otro, digo "mucho más sano" por el hecho de que a una persona que le caen mal las masas mal hechas le conviene consumir algo mejor. A las galletas de agua uno les pone paté o miel y quedan de lujo, y considerando que vienen +- 15 por paquete, con uno solo uno queda satisfecho.
Me llama la atención que mucha gente, sino la gran mayoría, base su alimentación casi enteramente en el pan. Si lo omiten, no saben qué diablos hacer y chillan como desesperados, como no dándose cuenta que hay mil y una alternativas para reemplazarlo. Me pregunto si ésta puede ser una causa directa del aumento de la obesidad en Chile, yo lo creo así, pero también hay otras variables a considerar como los clásicos y repetitivos almuerzos de arroz y fideos, la comida chatarra, la falta de actividad física, entre muchas otras. Por lo menos desde mi esquina del mundo, las cosas se ven así.
De todas formas, no niego que cualquier día de estos me desquito, paso a una BUENA panadería, compro un kilo de hallullas y me las como en el momento, así nomás calentitas y deliciosas. Pero por ahora, no gracias, paso. Si quieren que vuelva a consumir pan, hagan méritos y dejen de vender esa basofia que compra el resto de mis vecinos.
Lo que es yo, estoy muy a gusto con mis galletas con miel o mermelada 8)
Música de esta entrada: Staind - Open your Eyes
viernes, 21 de septiembre de 2007
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1 comentario:
Compadre. Tienes muy limitado el blog para los entes pensante-posteanto.
Me gustó bastante tu análisis metafísico sobre el pan. En realidad, aquella blanda masa fibrosa es parte integral de nuestro diario vivir y nos acompañará hasta la muerte.
Estoy tratando de blogear más. Es difícil de repente, pero veré que se puede hacer para agraciar a los contertulios.
Nos bemoles.
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